Año Jubilar de la Misericordia en Cantalapiedra

Tenemos una gran alegría que no podemos dejar de compartir con vosotros.

SuponeIMG-20151228-WA0001mos que sabéis que nuestro Papa Francisco, con una de esas intuiciones maravillosas que le caracterizan y con las que no deja de sorprendernos, ha convocado un Jubileo Extraordinario de la Misericordia. Todo un Año dedicado a poner en el centro el gran Don de la Misericordia de la que todos estamos tan necesitados.

El día 13, se abrían las Puertas Santas en las Catedrales de cada diócesis para poder ganar el Jubileo y se anunciaban los otros lugares que se consideraban metas de peregrinación.

Cuál ha sido nuestra sorpresa cuando al día siguiente 14, por la mañana, hemos empezado a recibir llamadas de amigos que estuvieron en la ceremonia de apertura de la Puerta Santa en la Catedral de Salamanca, y nos comunicaron que allí, nuestro Obispo, D. Carlos, anunció que nuestro  monasterio del Sagrado Corazón va a ser uno de los lugares en los que va a abrir una Puerta para ganar la indulgencia de este Año Jubilar de la Misericordia. El día 27 de diciembre vendrá a inaugurarla solemnemente con una celebración que comenzará en la Iglesia parroquial de Cantalapiedra hacia las cinco de la tarde y concluirá con las vísperas en nuestro templo.

Estamos muy felices porque vemos en este detalle del Señor cómo quiere realizar lo que anunció por medio de un sueño a nuestra fundadora, Madre María Amparo. Ella vio cómo muchas almas se acercaban a beber, en este monasterio, del río de gracias que brotaba del Corazón del Señor.

Por supuesto que estáis invitados a acompañarnos el día 27 y, si ese día no puede ser, esperamos que a lo largo de todo este Jubileo que se prolonga hasta el 20 de noviembre de 2016 podáis peregrinar para ganar la indulgencia.

Os pedimos a todos que os unáis orando con nosotras para que, desde nuestra vida oculta, ayudemos a que se cumpla lo que el Papa quiere para este Año y haya muchos que se encuentren con “el Corazón de Dios que no se cansa de repetir que nos ama y quiere compartir con nosotros su vida”. Que desde nuestra vocación seamos un anuncio creíble y auténtico de la misericordia.

Ojalá sean muchos los que se acerquen a ese gran río de la misericordia que “desde el corazón de la Trinidad, desde la intimidad más profunda del misterio de Dios, brota y corre sin parar. Esta fuente nunca podrá agotarse, sin importar cuántos sean los que a ella se acerquen”.

Quedamos unidos en el abrazo de la infinita misericordia de Dios.

Vuestras Hermanas Clarisas